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1447 – Teoría de la estupidez

“Contra la estupidez estamos indefensos”, decía Bonhoeffer mientras presenciaba con angustia el declive de la humanidad hacia el nazismo. En una discusión con estúpidos, las razones caen en oídos sordos porque el estúpido -a diferencia del malicioso- está muy satisfecho de sí mismo. Por ello hay que cuidarse cuando se contradice los estúpidos argumentos de un estúpido (“no va a hacer lo que dice”, “no va a poder hacer lo que promete”, “nos cagó pero había que hacer un cambio”, “o sea, digamos”, “no hay plata”) … en caso de obviedad los ignorará y si se dan razones válidas este intentará atacar.

Por si estás sintiendo que nos agrandamos, no hablamos de estúpidos en términos de capacidad intelectual, nos referimos a quien obra en perjuicio de uno mismo y los demás. Todos estamos en peligro de caer en la estupidez. Por eso para desarmarla hay que conocer su naturaleza que por supuesto tiene su forma más grave en lo colectivo.
La estupidez crece cuando estamos en grupo liderados por autoritarismos. No es casual que los trollcenter estén a la orden del día intentando generar sensación de mayoría para impulsar el desguace del Estado con el DNU INCONSTITUCIONAL.

¿Hay nacionalismo en los libertarios? No. Definitivamente se trata de un movimiento consignista, individualista y vendepatria. La sensación colectiva es ¿ya fue? circunstancial. Esto paradójicamente puede ser su talón de Aquiles. Solo podemos librarnos de la estupidez si se derrumba el esquema de estupidez coercitiva que lo sostiene.

¿Querés saber más de esta Teoría? Imperdible este contenido:

Hoy ya tenemos 74 decretos en el Boletín Oficial. Entre ellos se cuenta el horroroso DNU que esperamos caiga por los efectos de su naturaleza inconstitucional. Crecen a su vez los intentos de amedrentar a la población que justamente reclama un ajuste para la Casta como se prometió.

La carta que asoma desde nuestro mazo violeta es El seis de Pentáculos. Un carta que llama al equilibrio, al entendimiento del lugar propio y de que siempre podemos caernos del lugar en que estemos. Esta carta anuncia mejorías muy posiblemente gracias al apoyo de otro u otras personas.

Ya sabemos que no es momento de esperar. Toca impulsar acciones colectivas que no estén basadas en el debate. Es momento de la mayéutica socrática… de hacer preguntas que hagan que el otro se pregunte sobre el contexto actual. No es tiempo de razonamientos si no momento de desarmar ese peligrosísimo dicho de que “no importa quien esté todo es lo mismo”. Quienes entendemos la importancia de la democracia tenemos que demostrar que existen alternativas, que este no era el único camino solo porque era necesario un cambio. Algunos ejemplos da la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia:

Trae acertadamente la revista crisis en su editorial a Antonio Gramsci para recordar que hoy más que nunca, mientras reinan los monstruos, nos toca accionar “con el pesimismo de la razón y el optimismo de la voluntad”.

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