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1457 – Al fin uno que va a hacer todo lo que dijo

Hoy ya contamos con 29 decretos del presidente Milei engrosados por los tan esperados anuncios de Caputo. Damos vuelta la carta diaria y aparece el Caballo de Copas. ¿Qué representa? Un jinete, enfocado en la copa que sostiene (¿quizás llena de dólares?), avanza por un mar de situaciones sin muchas intenciones de aferrarse al caballo o a su realidad ¿Qué simboliza? La devastación que puede causar un solo ser por la fuerza de su seducción.
No se puede decir que mintieron. Todo estaba dicho desde el principio y lo que “no se iba a poder hacer” porque “no lo iban a dejar” al final si se va a poder (Yes, we can). Las palabras fueron claras, nunca el sentido de la palabra ajuste fue tan compartido, nunca el de la palabra casta tan batallado.

Según el marxista ruso Valentín Voloshinov -perteneciente al círculo de Bajtín- el lenguaje se analiza en sus condiciones sociohistóricas de producción. Existe como lo conocemos por fuerzas sociales que luchan en una sociedad de clases. ¿Pero cual es la arena donde se da la lucha de clases? Para Voloshinov la palabra es el signo ideológico por excelencia.
La palabra casta representa un sistema social en el que el estatus personal se adjudica de por vida y el individuo debe permanecer en el estrato social en el que nació. En este último tiempo la palabra casta tuvo al menos dos formas enfrentadas de interpretación. Ahí mismo está, según Voloshinov, la ideología. Todos vemos el mundo según nuestra pertenencia a una determinada historia que ya hoy no está necesariamente ligada a nuestra realidad económica si no a nuestro lugar en el sentido ampliado.

Cualquier objeto puede convertirse en símbolo pero la palabra es puro signo: es puro escenario de batalla. La materia que forma nuestros pensamientos es la palabra, por ende nunca escapamos a una construcción colectiva y social de ese signo. Nuestra conciencia no nos pertenece. La conciencia individual es siempre ideológica y social. La palabra casta puede ser usada incluso por un fugador de clase dominante como Caputo para referirse a un trabajador del Estado que lo entiende a él como la verdadera casta.

El 11 de diciembre de 2021, en su cómodo lugar habitual como entrevistado en La Nación +, el presidente Milei definió a la casta como “aquellos que están en la política pero son inmorales”. Según explicó esta casta implementa políticas que le hacen “daño a la gente” y que para “proteger” sus propios privilegios argumentan que no se puede hacer otra cosa.

¿Suena de algo escuchado ayer en cierto anuncio económico regrabado tres veces y postergado por 3 horas?

El sentido ganador en la arena de lucha de clases vuelve a ser el de las clases dominantes, toca quedarse en el lugar al que pertenecemos en este sistema de castas. Mientras tanto, va siendo hora de agarrarse con un poco más de fuerzas a esas riendas porque el caballo va a empezar a galopar.

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